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viernes, 6 de abril de 2012

“Jesús perdió casi un tercio de su sangre en la Pasión”

Queridos amigos quiero participarles una excelente entrevista publicada en el diario La República de Perú (mi país) al Dr. Luis Solari. Médico. Ex primer ministro. Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica Sedes Sapientae; sobre las posibles causas de la muerte de Jesús.

Usted ha hecho algo como 'Detectives médicos' con la muerte de Cristo. ¿Cómo se interesó en estudiar el santo sudario?

Ha tocado, por coincidencia, que varias veces a la universidad le han pedido participar en el examen de las cuestiones médicas alrededor de la Pasión. Y, como decano, me ha tocado ir juntando material y revisarlo.

¿Ha visto el santo sudario?

No, no lo he visto. He visto las fotos. Y, bueno, sobre eso hay muchísimo escrito. Lo más importante del sudario es que sirve para confrontar los relatos bíblicos, en los que hay toda una descripción de la Pasión, y todo abunda a favor de la autenticidad del manto.

El debate todavía sigue: algunos dicen que es una fabricación de la Edad Media.

Es que son demasiadas coincidencias entre el relato y el sudario. Por los últimos estudios que hizo la NASA, con tecnología de avanzada, el 2008 o 2009 se han disipado muchas dudas.

La iconografía católica sitúa a Cristo en la cruz a gran altura. Usted dice que no.

Claro, porque hay descripciones sobre la parte histórica –de un investigador que hace poco ha publicado La historia y la patología de la crucifixión– que señalan que había dos clases de cruces: una alta y una baja. La baja medía entre 1.50 y 1.80, a lo más dos metros.

Quien más ha estudiado el tema del sudario es un médico francés, (Pierre) Barbet, que estableció que el ingreso de la lanzada (al pecho de Cristo) fue en el quinto espacio entre las costillas quinta y sexta del lado derecho. Entonces ¿cómo podría una lanza ingresar a la cavidad derecha del corazón –porque de ahí proviene la sangre– si hubiera sido una cruz muy alta? Tenía que ser relativamente baja para que el ángulo no fuera tan agudo.

¿A qué altura estaba Cristo entonces?

Jesús medía 1.70, y la cruz máximo dos metros. El efecto de la crucifixión no dependía de la altura sino de la posición de los brazos y de que el cuerpo estuviera colgando. Me parece que en el 63 hacen un experimento con unos estudiantes amarrados con soga y se demostró que, a los seis minutos de estar suspendidos de los brazos, perdían el 70% de la capacidad respiratoria, la presión arterial bajaba a la mitad y el pulso se doblaba.

¡A los seis minutos! A los doce minutos el cuerpo respiraba solo con el diafragma y ya no podía utilizar los músculos del tórax y comenzaba a haber trastorno de consciencia.

Entonces ¿cuál sería el diagnóstico preciso de la muerte de Cristo?

Hay un conjunto de causas, desde la ruptura cardiaca, el embolismo pulmonar, el trauma de la suspensión, el shock por pérdida de sangre. Se calcula que perdió entre litro y litro y medio, casi un tercio del total.

Ahora ha surgido una hipótesis nueva, publicada en abril en la revista de medicina forense y legal, que asegura que básicamente murió por el shock, por la pérdida de volumen sanguíneo y por una enfermedad que se llama coagulopatía inducida por trauma.

¿Y es verdad que, más que corona, Cristo tuvo un casco de espinas?

Sí. Ahora se sabe que la corona de espinas no era como una corona sino un casco. En el sudario se pueden ver trece heridas en la frente y veinte en la parte posterior de la cabeza.

¿Este armazón de espinas en forma de casco tenía un objetivo de tortura extra?

No nos olvidemos que a él deciden coronarlo “rey de los judíos”, y por eso ese era el letrero que tenía encima. Él tenía 33 heridas, y si a esto se le suma la flagelación –de acuerdo con los datos históricos, recibe alrededor de treinta y nueve latigazos, y cada látigo tenía tres tiras, y cada tira tenía bolitas de plomo o pedacitos de hueso de cabra– él tenía no menos de 120 lesiones sangrantes entre la espalda, los glúteos y las piernas. Más treinta y tres de la cabeza: tenía alrededor de 153 heridas sangrantes.

¿Y perdió la consciencia?

Según el relato no, porque Jesús está en la cruz diciendo las palabras y al final dice: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” y expira. O sea, él estaba vivo hasta el momento en que expira. Si bien es cierto que ha aparecido esta nueva hipótesis de causa de muerte final, la verdad es que ahí había varios temas, como falla multiórgano, derrame en el pericardio y probablemente en la pleura.

Había pérdida sanguínea, y esto que acaban de publicar de la coagulopatía inducida por trauma… Es obvio que la muerte fue por factores múltiples.

¿Y es verdad que Cristo sudó sangre en el Huerto de los Olivos?

Se ha descubierto que la sangre no sale por las glándulas sudoríparas propiamente dichas. Hay pequeñas conexiones de sangre que se forman en la parte profunda de la piel, pero que se evacúan directamente a través de la piel o de los folículos del pelo. Cuando dicen que en el huerto él suda sangre, es imposible. La evidencia específica ha demostrado que no es a través de las glándulas sudoríparas sino a través de cada pelito que uno tiene en la piel.

¿Y qué opina de las versiones que circulan acerca de que Jesús estuvo casado con María Magdalena y que incluso tuvo hijos con ella?

Que el papel aguanta todo. Si algo de eso fuera cierto, estaría en el relato bíblico.

La ficha

Me llamo Luis María Santiago Eduardo Solari de la Fuente. Nací en Lima hace 64 años. Soy médico internista. También político. Fui primer ministro del gobierno de Alejandro Toledo. Hoy me dedico a la cátedra y desde allí he investigado los aspectos anatómicos de la Pasión de Cristo.

Espero que les haya parecido interesante queridos amigos este artículo acerca del hombre que revolucionó la historia de la humanidad.

Un gran abrazo.